domingo, 21 de noviembre de 2010

Bricojuegos II: Linja

Ya ha pasado más o menos un mes desde que publiqué el primer bricojuego, así que es el momento de ampliar nuestra colección de juegos que pueden construirse con materiales de andar por casa.

En esta ocasión os presento el Linja (siento que el enlace esté en alemán, pero es lo que hay) que es un juego, que pese a su aparente sencillez, tiene una gran carga estratégica. Linja fue inventado por Steffen Mühlhäuser que es el dueño de una editorial que se dedica a hacer juegos originales divertidos, y bonitos.
No he jugado muchas veces al juego, básicamente lo que va de mañana y en una versión online en alemán en la que tampoco me he enterado demasiado. Sin embargo este juego si que me ha llamado mucho la atención. Os diré porque:

1) Me encanta el aspecto minimalista, desnudo, zen, del juego. Lo componen 7 palos y 12 fichas de dos colores diferentes (es un juego para dos personas). Sus rasgos "zen" podríamos incrementarlos utilizando unas cañas de bambú, como vienen en la versión comercial del juego, en un lugar de unos simples palos.
Estos sencillos ingredientes hacen que este juego pueda entrar en la categoría de bricojuego. De hecho, si os fijáis bien, este juego entra mejor que el nonaga ya que para construir este juego sólo necesitamos un lápiz, para dibujar 7 rayas que nos representen a los 7 palos, y 12 objetos (piedras, monedas,...) por jugador que representen las fichas. Además, un "tablero" sencillo suele implicar que las reglas del juego sean también muy simples.

2) El otro aspecto a reseñar es el curioso y original movimiento de las fichas. Que os detallaré más adelante.

Pero,... ¿Cómo se juega al Linja?


El objetivo del juego es introducir el número máximo de fichas propias en territorio enemigo y que éstas avancen lo máximo posible en las líneas enemigas antes de que se acabe la partida (veremos ahora después cuando se acaba la partida). Una vez que la partida ha finalizado calcularemos nuestra puntuación sabiendo que por cada ficha que haya llegado a la última fila recibes 5 puntos, por cada ficha que lleves a la penúltima 3 puntos, por la antepenúltima se obtienen 2 puntos y por la anterior a esta tan sólo 1. El resto de filas no puntúan. Es obvio que el ganador será aquel jugador que más puntos haya logrado. Luego, el Linja no es más que una carrera.


¿Cuándo termina la partida?


El juego acaba cuando todas las fichas de uno y otro jugador se  encuentren en territorio enemigo. Es decir, cuando no quede ninguna ficha enemiga por delante de las tuyas (o en la misma fila).

Disposición inicial del tablero y movimiento de las fichas

Como podéis ver en la figura, el tablero se forma colocando los 7 palos paralelos entre sí delimitando el tablero y dividiendo el terreno de juego en ocho escalones o franjas.

Inicialmente las fichas se colocan como aparece en el figura: ambos jugadores colocan seis de sus fichas en el escalón que tienen más próximo, y luego las otras seis en los escalones intermedios, una por escalón.

El aspecto más curiosos del juego es el movimiento de las fichas. Vamos a ver si puedo explicarlo suficientemente bien como para que todo el mundo lo entienda. En su turno de juego (el orden de los turnos se decide al inicio del juego mediante una tirada de dados, pares-nones, suertes,...), un jugador ha de completar las dos fases de dicho movimiento (en esto no se diferencia mucho del nonaga).

En la primera fase, el jugador moverá una cualquiera de sus fichas al escalón inmediatamente superior. En la segunda fase, ese mismo jugador tiene que mover cualquiera de sus fichas (también puede mover la que acaba de mover) tantos escalones como fichas, propias o ajenas, hubiese en el escalón que acaba de alcanzar la ficha que movimos en la primera fase del juego. Por tanto, el movimiento de la primera fase es crítico ya que determina cuantos escalones avanzaremos en la segunda fase del turno.
De los movimientos que se hacen en las fases de movimiento se deriva que NUNCA pueden moverse las fichas hacía atrás.

Situaciones excepcionales


Existen otras reglas que permiten resolver algunas situaciones excepcionales. Veamos cuales son:
  • Si el movimiento de la primera fase del turno cae en un escalón vacío, el jugador no podrá realizar la segunda fase.

  • Si el movimiento de la primera fase consiste en alcanzar el último escalón,  el segundo movimiento consistirá SIEMPRE en avanzar un escalón la ficha que se desee independientemente de cuantas fichas hubiera en el último escalón.
  • Si por el movimiento realizado en la primera fase del turno, el movimiento de la segunda fase es más largo de lo que permite el tablero simplemente se lleva la ficha elegida a la último escalón y se desperdician el resto de avances.
  • NUNCA puede haber más de 6 fichas (entre propias y ajenas) en un escalón, salvo en el primer y último escalón.
Una última nota

Lo que hace realmente original a este juego es el sistema de movimientos ya que genera muchísimas posibilidades en cada turno. Si lo pensáis un poco veréis que el sistema de movimiento es muy lógico. Al igual que sucedía con el nonaga la existencia de dos fases de movimiento hace que las posibilidades de juego aumenten, y con ellas las horas de diversión.
Además, que a la hora de iniciar la segunda fase del turno debas considerar el número de fichas que tiene tu "enemigo" propicia que los jugadores interactúen de manera indirecta, compitiendo unas veces y cooperando otras para conseguir cada uno su propio objetivo.

2 comentarios:

  1. Suena interesante. ¡Habrá que probarlo!

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  2. Todavía no hemos jugado al de las arandelas y ya hay otro interesante...

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