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lunes, 22 de noviembre de 2010

QUIEN LO PROBÓ, LO SABE

 Toni Batllés: "Cupido"

“Sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que, procurando reciprocidad en el deseo de unión, nos completa, alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear.”
Esta es una de las definiciones propuestas por la Real Academia para definir un sentimiento habitual (y paradójicamente extraño y siempre sorprendente). Efectivamente, se trata del amor.

Pero, ¿refleja esta definición esa extraña pasión que a veces nos atrapa? Podemos hablar del amor propio en sus distintos grados desde la natural autoestima al narcisismo y el egocentrismo, del amor filial, fraternal, el amor al prójimo, l’amour courtois, el amor matrimonial, el estrictamente sexual, el amor platónico, el romántico, el pasional, el amor que lleva a la muerte, el amor correspondido y el que, ay, no lo es.
Cientos de definiciones del amor están dispersas a lo largo de la literatura universal. Gottfried Leibniz decía que “Amar es encontrar en la felicidad de otro tu propia felicidad”, mientras que Napoleón nos dice que “El amor es una tontería hecha por dos”.

Juan Vida: Cartel del FIP Granada 2005
Lo cierto es que a lo largo de la Historia, el amor ha sido uno de los grandes temas utilizados por los artistas, desde los elegantes poemas de los clásicos Ovidio y Catulo hasta la explosión renacentista representada en El nacimiento de Venus de Botticelli, pasando por la desgraciada pasión de Calisto y Melibea, por el amor descafeinado de la Ilustración, por la pasión sin límites del Romanticismo,…
Sin embargo, el tratamiento del amor que más me suele gustar es el que se hace en el Barroco, quizás por lo artificioso de sus conceptos o por la dialéctica eros-thanatos, que hace de la dualidad entre el amor y la muerte la base de toda la existencia humana.

En realidad, escribía esta entrada para recordar un par de poemas del Barroco que me gustan mucho. Esta breve introducción pretendía conseguir una reflexión previa.
El ingenioso Francisco de Quevedo define el amor en el siguiente soneto, utilizando elementos opuestos, pretendiendo mostrar mediante la antítesis el carácter dual de este sentimiento:

DEFINICIÓN DE AMOR
Francisco de Quevedo

Es hielo abrasador, es fuego helado,
es herida que duele y no se siente,
es un soñado bien, un mal presente,
es un breve descanso muy cansado.

Es un descuido que nos da cuidado,
un cobarde con nombre de valiente,
un andar solitario entre la gente,
un amar solamente ser amado.

Es una libertad encarcelada,
que dura hasta el postrero paroxismo;
enfermedad que crece si es curada.

Éste es el niño Amor, éste es su abismo.
¿Mirad cuál amistad tendrá con nada
el que en todo es contrario de sí mismo!


No muy diferente es el concepto utilizado por Lope de Vega en este otro soneto que también define el amor:


VARIOS EFECTOS AL AMOR
Lope de Vega

Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso;

no hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso;

huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor süave,
olvidar el provecho, amar el daño;

creer que un cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño;
esto es amor, quien lo probó lo sabe.


  Juan Francisco Casas: "Theperfectman"
(Aunque no lo creáis, está pintado con boli Bic)

Ya, para terminar, cumpliendo una petición antigua, un poema mío que intenta parodiar desde el respeto más profundo el poema anterior.
Se trata de una definición actualizada, más prosaica, que pretendía ser solo un entretenimiento, un pasatiempo sin malicia que rendía homenaje al maravilloso soneto lopesco. Para mi sorpresa, este texto ha alcanzado más éxito del que esperaba, ya que fue recogido en la Biblioteca del Soneto antologada por Ramón García González para la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Por otra parte, la página mexicana Artemis acaba de seleccionar el mismo texto para una antología que reflexiona sobre la herencia formal del soneto en las últimas generaciones poéticas. Este texto ha tenido incluso la suerte de ser musicalizado, en una versión realizada por el cantautor Pedro Soriano, para el disco La Plaza Humana.

VARIOS (D)EFECTOS AL AMOR
David Hidalgo Vernalte

El amor es usar desodorante,
peinarte bien, plancharte la camisa,
dar al espejo tu mejor sonrisa,
bajar las escaleras galopante;

con bombones o flores por delante
parecer puntual, llegar con prisa,
esperarla, salir, tirar de visa
en el cine, en el pub y el restaurante;

recibir por la noche tu castigo:
un beso en la mejilla: eres su amigo,
desear que un cuchillo se te clave,

maldecir amistades tan fraternas
y volver con el rabo entre las piernas.
Esto es Amor, quien lo probó, lo sabe.

Para terminar, la versión musical de este poema, interpretada por Pedro Soriano:

viernes, 8 de octubre de 2010

JEAN INGRES: UN ESTILO SIN CLASIFICAR


En principio, el pintor francés Jean Ingres es un pintor neoclasicista (según el período) pero sus obras están mezcladas de tantos estilos que en su época hizo de él un incomprendido y una figura mal encajada en el mundo del arte. Para los expertos, su estilo se puede considerar neoclásico y romántico. De esta manera, no sería difícil confundir a este artista neoclásico con uno romántico.

Pongo a este gran señor como modelo por la gran admiración y respeto que yo le tengo a una persona que con dos manos, como las que ahora mismo están puestas en el ratón de tu ordenador, se puedan hacer tales pinturas. En mi opinión, no hay obra que transmita más sentimiento que una que refleje o intente reflejar el máximo realismo, tal y como lo vemos con nuestros ojos o en nuestra imaginación.

Los comienzos de Jean Ingres no fueron para nada buenos (al igual que la mayoría de las personas que empiezan algo nuevo), pero en mi opinión sus primeras pinturas y dibujos no se podrían comparar con los míos. Sólo se trata de calcar en un papel lo que ves o imaginas en tu cabeza. Eso después de práctica sobre lo más básico que dibujas, tienes que llevarlo a la perfección extrema, tal y como Ingres lo hacía sin importarle el estilo de su época, sino la forma de perfección que le marcaba su cabeza. Tampoco importa lo “bonito” que esté un dibujo sino lo que quiere decir intentando a la vez cierto realismo que haga que el espectador se pueda identificar con una persona o un paisaje familiar.

Para mí, la pintura (o el dibujo) siempre a sido un hobby a la vez que una terapia de relajación, aunque últimamente se me a convertido en un reto, por conseguir algo más realista. Las personas que me conocen y han visto mi típica “carpeta naranja de los dibujos” podrían saber perfectamente lo que deseo y como me siento. De forma que concretando, esa sucia carpeta es como si fuera un diario. Resulta a veces difícil saber de qué harás un dibujo, sólo para entretenerte, pero siempre hay un momento, o en mi caso, alguna persona, que hace que tu imaginación se desate o inspire, positivamente o negativamente, reproduciendo una imagen congelada en la cabeza que se irá desarrollando a medida que hagas más líneas en un folio dando como resultado algo único en el mundo: tus pensamientos y deseos plasmados en papel.